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TERMOFORMADO

Actualizado: 20 de oct de 2018

El moldeo en caliente comprende varios métodos, todos ellos basados en el calentamiento del material termoplástico y su moldeo posterior por vacío, soplado, o mecánico, ofreciendo diversas combinaciones entre los métodos indicados.


Su gran aplicación se debe a que la maquinaria para el moldeo por vacío, soplado y mecánico es sencilla, compacta y económica. La fabricación de los moldes para el moldeo por vacío es sencilla y resulta barata, sobre todo en la fabricación de artículos grandes, de reducido espesor de pared y de configuración compleja.


El moldeo por vacío se adapta muy bien a la automatización y perfecciona el moldeo por inyección de los materiales termoplásticos. Muchos artículos de material termoplástico, por ejemplo, paneles de revestimiento, puertas y cuerpos de frigoríficos, recipientes de todas clases, etc., se pueden fabricar por termoconformado en caliente.


Con este procedimiento, los gastos en maquinaria y tecnológicos son mínimos. El mayor rendimiento se consigue al moldear artículos grandes de poco espesor y embalajes en moldes de varias cavidades. En la práctica, para moldear artículos de superficie superior a 1 m2 se utiliza únicamente este método. Las desventajas fundamentales son: ciclo de moldeo relativamente largo; calentamiento, moldeo y corte dficultoso de láminas de más de 6 mm de espesor; elevado porcentaje de material sobrante (hasta un 40-50%); materia prima más cara (el material en láminas o películas resulta de un 70 a un 100 % más caro que el material granulado).


El moldeo por vacío de películas en moldes de varias cavidades se lleva a cabo en máquinas lineales y de tambor de acción continua. Tiene interés el uso de estas máquinas para modelar envases pequeños para productos líquidos. La producción de estas máquinas alcanza hasta 10000 unidades/hora.


Para series pequeñas, en la mayoría de los casos, resulta más conveniente el moldeo por termoconformado. Ambos procedimientos son altamente tecnológicos, productivos y prometedores. Debidamente utilizados se complementan ventajosamente.


La producción de una máquina de moldeo por vacío depende principalmente del tiempo necesario para calentar el material y, en menor grado, de la continuación de las operaciones complementarias de manipulación.


Para calentar el material hasta alcanzar el estado de plasticidad necesario, por lo general, se emplean lámparas de radiación infrarroja o calentadores de resistencia. Puesto que los materiales termoplásticos son malos conductores de calor, al fabricar láminas de más de 6 mm de espesor, éstas se calientan simultáneamente por ambos lados con el fin de conseguir un calentamiento más rápido y uniforme y, por consiguiente, una mayor producción.


Cuando el calentamiento se realiza con calentadores de energía radiante, los extremos de la lámina se calientan más despacio que el centro, debido al calor que absorbe el medio ambiente. De aquí, que, para conseguir un calentamiento uniforme, la superficie del calentador debe superar la superficie de la lámina y colocarse lo más cerca posible de esta.


Para un calentamiento unilateral de la lámina, se emplea el calentador desplazable.


Mientras en un lado de la máquina se moldea y refrigera el artículo, en el otro se calienta el material.


Recuperado de http://tecnologiadelosplasticos.blogspot.com/2011/05/termoformado.html



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